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CENTROS DE FUSIÓN, UNA RESPUESTA EFECTIVA EN LA LUCHA FRONTAL CONTRA EL NARCOTRÁFICO.

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GERMÁN AFANADOR CEBALLOS – 18 de mayo de 2020

En Colombia las organizaciones narcotraficantes, así como los grupos terroristas representan una amenaza para la estabilidad y seguridad de la Nación. Por lo que para el Gobierno es de gran importancia recobrar el control territorial a lo largo de la geografía nacional, brindar protección a todos sus conciudadanos y erradicar el narcotráfico, el cual debido a sus nexos con redes de organizaciones criminales representa una seria amenaza no solo para Colombia, sino para la región. Por consiguiente, Colombia tiene la responsabilidad de actuar. Por este motivo la Inteligencia se convierte en una herramienta esencial para guiar las acciones institucionales orientadas a quebrantar y neutralizar las organizaciones narcotraficantes que emplean todo tipo de artimañas para expandir sus actividades ilícitas, sustento financiero de grupos terroristas y organizaciones del crimen organizado que continuamente amenazan a los colombianos y sus vecinos. Combatir el narcotráfico no es una tarea fácil, pero tampoco es un imposible para los gobiernos que tienen la voluntad de actuar (1). Según el Almirante Stavridis de la Armada de los EEUU, el resultado ideal en la lucha contra las drogas es reducir su amenaza a tal punto que puedan ser controladas de una manera efectiva por los servicios de policía y dejen de representar una amenaza a la seguridad de Colombia, de sus vecinos y de la región (2).

Diferentes aproximaciones, estrategias y programas han sido adoptados en diversos países como India, Afganistán, Vietnam, China, Perú y Bolivia, entre otros, buscando una solución definitiva al problema. Sin embargo, los resultados rara vez han llenado las expectativas. Una razón es la sumatoria de esfuerzos locales y regionales poco coordinados, y aquellos que han sido exitosos, no han logrado afectar directamente las raíces del problema y las relaciones peligrosas del narcotráfico con organizaciones terroristas (3).

En algunos casos los resultados han sido más bien contraproducentes.

Vanda Felbab-Brown en su libro Shooting Up: Counterinsurgency and the War on Drugsargumenta que las acciones antidrogas basadas únicamente en programas de erradicación extensivos y fuertes medidas policiales contra campesinos que se sustentan de cultivos ilícitos pueden más bien ayudar a insurgentes y organizaciones de narcotraficantes a obtener lo que ella denomina “poder político” de la población.

Contrario a lo que las políticas de los gobiernos esperan alcanzar, una estrategia fuerte de erradicación sin incentivos paralelos para la población afectada puede llegar a incrementar los beneficios políticos para los actores beligerantes. A medida que la Policía o Fuerzas Militares van destruyendo los cultivos de sustento de aldeanos, ellos por su lado buscarán el apoyo de narcotraficantes y terroristas, y no proveerán a las

fuerzas del estado con inteligencia. Por el contrario, al basarse únicamente en medidas de erradicación y reprensión se podría forzar la población indirectamente a suministrar inteligencia sobre las fuerzas del estado a narcotraficantes, comprometiendo seriamente las operaciones antiterroristas y antinarcóticos del Gobierno (4). Represiones contra campesinos, que están tratando de sobrevivir cultivando narcóticos puede ser contra productivo (5).

La simbiosis entre campesinos locales y organizaciones narcotraficantes, en ausencia de políticas claras y definidas contra el flagelo de las drogas ilícitas puede ser el caldo de cultivo que en resultado genere las oportunidades que los narcotraficantes sepan explotar a su favor (6).

Por su parte, Felbab-Brown y otros académicos como Alejandro Gaviria y DanielMejía recomiendan diferentes cursos de acción. Ellos sugieren que estrategias de interdicción coordinadas pueden ser más efectivas (7). No obstante, existen críticos que consideran que los esfuerzos de interdicción contra el narcotráfico han resultado costosos y fallidos (8). De hecho, las operaciones de interdicción efectivas requieren de un debido engranaje entre los objetivos nacionales, misiones institucionales y estrategias gubernamentales; por lo que las políticas del gobierno deben ser coordinadas y las diferentes instituciones involucradas deben complementarse y no obstaculizar los diferentes esfuerzos. De lo contrario, este tipo de operaciones por si solas se convierten en esfuerzos ineficaces que se desvanecen ante un enemigo poderoso. En este orden de ideas, las diferentes instituciones nacionales pueden alinear sus objetivos por medio de una estrategia de interdicción sostenida en el tiempo, con el propósito de apoyar decididamente los esfuerzos del Gobierno para alcanzar los objetivos propuestos.

De esta manera, si se tiene en cuenta la gran extensión territorial (tierra, mar y aire,más el ciberespacio) del país, una estrategia de interdicción sostenida pone a prueba la capacidad de las Instituciones y de su reducido presupuesto (9). Ya que las operaciones de interdicción son complejas porque requieren de un engranaje de tecnología y capacidades modernas. Son complejas por la necesidad de contar con capacidades de interoperabilidad que deben existir entre diferentes instituciones nacionales y aliadas, agencias de inteligencia y servicios de Policía que deben trabajar en coordinación. Las operaciones de interdicción de igual forma son dinámicas porque deben lidiar con un enemigo astuto, con muchos recursos y que se encuentra en capacidad de adaptarse fácilmente al ambiente operaciones cambiante (10). Por lo que las acciones en su contra deben ser eficientes, orientadas y sostenidas, y es ahi donde la inteligencia juega un papel significativos priorizando los objetivos a neutralizar.

Así las cosas, una estrategia de interdicción permitirá golpear las organizaciones narcotraficantes en los niveles tácticos y operacionales, afectando en un mediano y largo plazo sus capacidades estratégicas en Colombia y la región. Una estrategia de interdicción sostenida impacta directamente los recursos y las organizaciones de narcotraficantes. No es fácil para narcotraficantes encontrar personal con experiencia , en especial aquellos con un alto nivel de pericia en lanchas tipo go fast, semisumergibles y aeronaves. Neutralizar la habilidad de narcotraficantes para reclutar tripulaciones afecta directamente la capacidad de organizaciones criminales y grupos terroristas ya que los mismos medios y tripulaciones son usados con regularidad para transporte ilegal de migrantes, contrabandos, traficar armas, transportar terroristas y filtrar grandes cantidades de divisas ilegales al país.

Más aun, las operaciones de interdicción ofrecen otra ventaja, ya que ellas reducen potenciales retaliaciones por parte de narcoterroristas contra la población porque son llevadas a cabo a muy largas distancias y en un ambiente completamente diferente de donde se encuentran las áreas de cultivo. Además, porque las operaciones de interdicción en mar abierto y espacios aéreos lejanos se podría decir que son casi el último eslabón de la cadena del narcotráfico antes de alcanzar los mercados clandestinos internacionales, por lo que esos decomisos afectan seriamente las transacciones de narcotraficantes en un punto crítico. Adicionalmente, los resultados de las operaciones de interdicción tienden a generar disputas internas entre narcotraficantes y las organizaciones criminales y de terroristas, factor este que contribuye a recabar más información de utilidad para la inteligencia y organismos de seguridad.

En síntesis, es por ello que Colombia, debe mejorar sus servicios de inteligencia encaminados a apoyar los esfuerzos de interdicción, para poder ser más efectivos y alcanzar más resultados tangibles que afecten directamente las organizaciones de narcotraficantes que emplean el territorio Nacional, y la región, para sus propósitos criminales. Es por ello que se debe propender para mejorar la cultura del manejo de la información, en todos los escalones institucionales. En igual sentido, se necesita mejorar y modernizar sus medios de búsqueda de información, y enlazarlos en un proceso de integración e intercambio que permita compartir información e inteligencia en tiempo real, orientados a neutralizar las organizaciones delictivas que se valen de todo tipo de medios para expandir sus tentáculos.

A. Mejoramiento de la Cultura del Manejo de Información

La complejidad que reviste la amenaza del narcotráfico requiere de una importante inversión, integración y reingeniería en el proceso del manejo de la información para alcanzar mayor exactitud en el apoyo a las operaciones de interdicción (11). Actualmente la gran mayoría del personal de inteligencia continua estudiando el ciclo de inteligencia como si fuese algo intocables e inmodificable (12). Este ciclo consiste de cinco pasos: planeamiento y dirección del esfuerzo de búsqueda de información, recolección, procesamiento, análisis y producción y diseminación. Ahora bien, después de haber identificado los objetivos, medios y diferentes tipos de estrategias que emplean las organizaciones narcotraficantes en la actualidad, se puede concluir la necesidad de hacer algunos ajustes a ese ciclo de inteligencia con el propósito de que se oriente a apoyar operaciones de interdicción, sostenidas y continuas contra narcotraficantes. Actualmente, el ciclo se concibe como si fuese adelantado por una sola agencia de inteligencia y no tiene en cuenta pasos fundamentales e importantes necesarios para combatir organizaciones narcotraficantes empoderadas transnacionalmente un su configuración y formas de operar. Es decir, en el ciclo de inteligencia tradicional no se explica la importancia que tienen medios de búsqueda diferentes a la Agencia recolectora en el proceso de obtención de la información, ni se destaca la importancia del proceso de realimentación en el menor tiempo posible, ni presta la suficiente atención a la necesidad de comparar y compartir inteligencia obtenida por otras Agencias e Instituciones con el propósito de poder identificar y de igual manera evitar los engaños y cambios en el modo de delinquir de las organizaciones narcotraficantes.

Si algo es claro en la actualidad, es que por muy avanzada y sofisticada que sea una agencia de inteligencia, siempre habrá otra que tenga alguna parte de información necesaria para armar el rompecabezas en su totalidad.

En efecto, es verdad que en su mayoría el proceso del ciclo de inteligencia debe ser realizado por profesionales de inteligencia con altos niveles de conocimiento y experiencia. No obstante, este trabajo no puede ser adelantado por una agencia de inteligencia por si sola. Alimentaciones externas al ciclo, tales como aquellas provenientes de las unidades tácticas y operativas son muy importantes en los pasos de recolección y procesamiento de información. Dado que estas Unidades en sus respectivas áreas de operación tienen la facilidad y capacidad para obtener pequeñas piezas necesarias para ir dándole forma al panorama. Por lo tanto, esas Unidades deben seguir instrucciones tendientes a apoyar y ayudar a completar los requerimientos provenientes de la inteligencia. De todos modos, el proceso no termina ahí. La relación tiene que ser recíproca, por lo que para sostener el esfuerzo se necesita una adecuada realimentación hacia las Unidades y un espíritu de cooperación entre ambas.

De la misma manera, es importante entender que la inteligencia no es sinónimo de clarividente que puede predecir el futuro y las intenciones exactas de los narcotraficantes. La finalidad de la inteligencia es reducir el nivel de incertidumbre para quienes toman decisiones, para que ellos puedan planear y ejecutar operaciones con mínimos niveles de riesgo. La eliminación completa de la incertidumbre es casi que imposible como lo ha demostrado la historia en muchas ocasiones. Por lo tanto, el principio básico de la inteligencia está orientado a disminuir las dudas y no a eliminarlas (14)

Tal vez una falsa y muy frecuente impresión acerca de la inteligencia ese
que puede predecir el futuro. Y no es así. En su lugar, lo que hace la inteligencia es hacer estimaciones y calcular posibles resultados con base en la información tangible que se tiene hasta ese momento (15).
La inteligencia se puede entender cómo cuando se está armando un rompecabezas. A medida que se tienen más piezas armadas es más fácil entender la figura completa a pesar de que hagan falta algunas fichas. Por lo que las fallas que pueda presentar la inteligencia deben ser de conocimiento inmediato a través de un proceso de realimentación después de que la inteligencia ha sido diseminada por los canales respectivos. Dicha realimentación no solo debe generarse desde las unidades de inteligencia, sino también a través de las diferentes Unidades operando y de las contrapartes aliadas, la cual debe ser centralizada y fusionada . Por consiguiente, el ciclo de inteligencia debe ser explicado y entendido no como un proceso lineal, sino como su nombre lo indica circular: una vez que la inteligencia ha sido diseminada, nuevas preguntas surgirán, las cuales requerirán de un nuevo ciclo (16).
De igual manera, el ciclo no puede entenderse como un proceso apartado, sino que debe ser entendido como parte de un proceso interconectado que debe ser entendido en todos los niveles del mando y decisores.

Por lo tanto, para desarrollar y mejorar las capacidades de la inteligencia se requiere de un cambio cultural en la forma como la inteligencia es observada por actores externos a ella con el fin de disminuir roces innecesarios y la falta de comunicación entre los servicios de inteligencia, Unidades operativas y otras agencias de inteligencia y/o de seguridad. De igual forma, se requiere crear y promulgar dentro de las Instituciones una cultura para el manejo adecuado de informaciones, datos e inteligencia. En suma, la importancia de los diferentes tipos de información debe ser enseñada desde las jerarquías más altas hasta las juventudes y viceversa, asegurando así, que todos en la cadena del desarrollo del proceso entiendan la importancia del rol que juega cada uno de ellos en el ciclo de inteligencia. De lo contrario, el limitado flujo de informaciones, datos, inteligencia y la escasa realimentación continuarán siendo los mayores obstáculos en el planeamiento y desarrollo de una operación, así se cuente con lo último de tecnología y deseos de acertar, y seguirán siendo desafortunadamente los mejores aliados de los criminales.

Así mismo, es importante que todas las personas que tienen que ver en algo en el proceso comprendan que la recolección de información con respecto a las organizaciones narcotraficantes no solo representa un reto para la inteligencia, sino para todas las Instituciones encargadas de producirla y difundirla. Por lo que es importante que todos dentro del Gobierno entiendan la importancia de converger en un mismo lugar toda la información que sus Instituciones estén en la capacidad de adquirir. Al mismo tiempo, es imperativo crear, establecer y ordenar los mecanismos que permitan a las Unidades difundir rápidamente, en tiempo casi real, de forma segura y en formatos previamente establecidos sus hallazgos. Los Informes de Contacto de inteligencia (IC) son una buena aproximación. Más aun, es igualmente importante crear los mismos mecanismos para asegurar que los comandantes en sus respectivas áreas de operación reciban la realimentación respectiva. En el mismo sentido, este cambio en la cultura del manejo de informaciones debe presentar a la Inteligencia como un instrumento de apoyo necesario en el proceso de planeamiento y desarrollo de operaciones de interdicción. Igualmente, la inteligencia debe aprender a interactuar con las Unidades operativas y otras Agencias de inteligencia con el propósito de tener un mejor panorama y entendimiento de la forma de delinquir de las organizaciones narcotraficantes. Es decir, este esfuerzo debe ser continuo y reciproco.

En síntesis, es muy importante entender que así como las amenazas han evolucionado, el manejo de la información e inteligencia también se debe adaptar para ser más efectivo y poder contrarrestarlas. Desde los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001 la forma de diseminar la inteligencia ha venido cambiando del concepto de la “necesidad de saber” por el de la “necesidad de compartir”. Sin embargo, es mucho más importante cambiar la cultura de inteligencia hacia el concepto de la“responsabilidad de suministrar información” (17). En efecto, cambiar la cultura en el manejo de la inteligencia no va a ser fácil. La resistencia al cambio es inherente a la naturaleza humana, por lo que se requiere de aproximaciones innovadoras tendientes a neutralizar una amenaza tan peligrosa como la de los narcotraficantes.

B. Mejoramiento del Proceso de Integración de la Inteligencia.

Es bien sabido que los resultados de Colombia en su lucha contra grupos de narcotraficantes han sido sobresalientes. A pesar de esto, según lo que se pretende explicar, estos podrían ser mejores y con resultados estratégicos contra estos criminales. La “guerra contra las drogas” tiene un alto nivel de complicación al cual se suman las falencias de las agencias de inteligencia para intercambiar información, en la mayoría de veces por el temor que representa comprometer la seguridad de sus fuentes o métodos de búsqueda de información (18). Por muchos años, la seguridad de la información ha sido una de las tareas más importantes para los especialistas en inteligencia, y es ahí donde la contrainteligencia juega su papel fundamental. Sin embargo, la diseminación de inteligencia bajo el concepto de “necesidad de saber” ha venido evolucionando debido a las lecciones aprendidas tras los ataques terroristas del 2001, y ha venido cambiando al concepto de la “necesidad de compartir.” Tanto la complejidad, así como los nuevos tipos de narco-criminales transnacionales en su forma de delinquir, requieren de esfuerzos y de nuevos mecanismos que mejoren los ya existentes para lograr intercambiar inteligencia, con las contrapartes, que faciliten  entender las telarañas criminales en busca de la neutralización de sus intenciones (20).

De la misma manera, es bien conocido que las organizaciones narcotraficantes colombianas han demostrado su habilidad para asociarse e integrarse con diferentes tipos de organizaciones criminales y grupos terroristas no solo locales, sino extranjeros, con el propósito de alcanzar sus metas. Estos grupos emplean redes muy fluidas y difíciles de rastrear, con el fin de enviar narcóticos al exterior, colocarlos en mercados lejanos, distribuirlos y venderlos a altos costos y retornar sus ganancias al país a través de procedimientos muy sofisticados de lavado de activos. Por ende, la necesidad de atacar esas estructuras narco-criminales de maneras combinadas y conjuntas. Por esta razón, los servicios de inteligencia modernos tienden a migrar hacia unidades estratégicas de análisis con la capacidad de estudiar y analizar diferentes tipos de amenazas simultáneamente.

C. Centros de Fusión

Conceptos como centros de operaciones, centros de crisis y centros de fusión a menudo se mencionan en diferentes escenarios sin entender su razón de ser y la diferencia de cada uno de ellos teniendo en cuenta las tareas que realizan y los productos que desarrollan por la misión que deben cumplir. En este escrito se hará referencia a los centros de fusión.

Teniendo una idea de cómo delinquen los narcotraficantes y sabiendo como el Gobierno combate el narcotráfico, la propuesta es la activación de Centros de Fusión, con el propósito de apoyar con un mejor producto de inteligencia a los comandantes e investigadores judiciales en sus respectivas áreas de operación. Esta propuesta no es nueva en la comunidad de inteligencia, pero es un concepto que no ha sido debidamente puesto en práctica las Fuerzas y organismos de seguridad que tienen como objetivo combatir el flagelo del narcotráfico en Colombia. Todas estas agencias que combaten el narcotráfico en el país tienen diferentes metas y objetivos, diferentes jefes, presupuestos disímiles y formas peculiares de hacer las cosas. Esta situación es muy difícil de cambiar, mas sin embargo existe una forma de integrarlas a pesar de estas realidades.

La propuesta es activar una capacidad institucional que permita y facilite la centralización e integración de toda la información e inteligencia que tenga que ver con el flagelo del narcotráfico. La debida fusión de esta inteligencia antinarcóticos permitirá a los comandantes tener un mejor panorama del teatro de operaciones, de tal forma que puedan efectuar planeamientos y conducir operaciones de interdicción, sostenidas en el tiempo y dirigidas contra un enemigo específico. La fortaleza de las agencias de inteligencia modernas recae en el concepto conocido como “fusión de todas las fuentes” que permite la recolección de datos e información de una gran variedad de fuentes y medios de búsqueda, que facilita su ensamblaje para poder tener un panorama más amplio de la. situación (21).

El compartir e integrar la información procedente de diferentes agencias y fuentes facilita a los comandantes entender de mejor manera la situación operacional, que si tan solo se limita a una sola fuente de información (22).
Al depender de una sola agencia podría conducir a un error, ya que en inteligencia no existe la verdad verdadera.

La integración de la inteligencia, así como las operaciones conjuntas no son un concepto nuevo. Estas se remontan al Centro de Inteligencia Conjunto de los EEUU para el área del Océano Pacifico (JICPOA) creado después de los ataques Japoneses a Pearl Harbor. Mucho antes a esa fecha, los EEUU tenían diferentes unidades recolectoras de información, descentralizadas, dedicadas a seguir de cerca las actividades japonesas. Sin embargo, ninguna de estas actividades de inteligencia eran supervisadas y controladas bajo un solo comando de inteligencia, y como consecuencia el 7 de diciembre de 1941 no se contó con la debida alerta que hubiese podido prevenir dichos ataques (23)

Sin embargo, la lección no vino a ser bien aprendida sino hasta de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 cuando en los EEUU diferentes Centros de Fusión vinieron a ser activados, como consecuencia de las críticas a la comunidad de inteligencia por no compartir información y en varios casos no haberla utilizado, a pesar de indicios claros que alertaban acerca de una amenaza (24).

El concepto de los Centros de Fusión es parecido al de los centros de inteligencia creados después de la Segunda Guerra, con la diferencia de que estos están concebidos para trabajar y compartir información con otras agencias de inteligencia y de policía investigativa, y no solamente entre Fuerzas Militares. Se entiende como un Centro de Fusión de Inteligencia a un mecanismo efectivo para combatir el crimen y el terrorismo intercambiando información e inteligencia, explotando fuentes, planeando y desarrollando operaciones más efectivas gracias a la cantidad de información provenientes de diferentes agencias y medios de búsqueda (25).

Los centros de fusión de inteligencia han demostrado ser contundentes en la lucha contra el terrorismo y organizaciones criminales. Como ejemplo de ellos se tienen el Centro de Fusión de Inteligencia de el Paso (EPIC) especializado en la lucha anti-drogas y el Centro Integrado de Inteligencia Mundial Marítima y Aérea (GMAII) ubicados en los EEUU (26).
Los centros de fusión de inteligencia son considerados como “un cambio fundamental en la filosofía de la seguridad y defensa.” (27)

Otro buen ejemplo, es el Centro Regional de Inteligencia conformado por autoridades de Argentina, Brasil y Paraguay que ha demostrado tener resultados exitosos contra los grupos terroristas que delinquen en la triple frontera.

De igual forma se pueden mencionar la Fuerza de Tarea Conjunta inter-Agencial del Sur (JIATF-S) en los EEUU y el Centro de Análisis y Operaciones Marítimas Antinarcóticos (MAOC-C) en Portugal dedicadas principalmente al planeamiento y desarrollo de operaciones de interdicción marítima (29). Más aun, el concepto ha sido probado más allá de agencias policiales y fuerzas militares. En 1951 fue creado en los EEUU el Servicio de Inteligencia Epidemiológico Integrado (EIS) cuya misión es la de reunir y compartir información entre todos los hospitales y centros de salud norteamericanos, tendientes a detectar y / o prevenir la diseminación de enfermedad contagiosas en ese país (30).

No obstante, existen contradictores de los centros de fusión quienes argumentan que su implementación y mantenimiento es costoso, que requieren de más personal y que normalmente tienden a favorecer la agencia que los lidera. Los opositores a estos centros también manifiestan la posible violación de los derechos civiles de las personas así como el comprometimiento con su intimidad y el acceso a información sensible que pudiesen llegar a tener miembros de estos centros con algún lado de corrupción (31).

Por lo que es importante tener en consideración que el intercambio flexible de información e inteligencia presenta ciertos riesgos a la seguridad. Por ejemplo, a medida que mayor personal maneja la información, se incrementa la posibilidad de fugas de la misma (32).

Una preocupación valedera, pero no imposible de superar, si se tienen en cuenta los beneficios que producen estos centros de integración.

Los centros de fusión de inteligencia antinarcóticos que se proponen deben recibir toda la información que haya sido obtenida no solo por los medios de búsqueda propios de la agencia de inteligencia que lo lidera, sino la recopilada por todas las instituciones nacionales y agencias aliadas. Adicionalmente, deben contar con representantes de otras fuerzas y organismos de seguridad con funciones en la lucha contra el narcotráfico; a la vez que deben contar con canales que faciliten el intercambio de información con instituciones oficiales y sector privado. La activación de este tipo de centros de fusión permitirá a la inteligencia recibir y compartir toda clase de datos relacionados con organizaciones narcotraficantes y sus actividades criminales. Tal como lo indica la Estrategia Nacional para la Seguridad Marítima de los EEUU, una coordinación robusta nacional e internacional, cooperación, y el intercambio de inteligencia entre instituciones públicas y privadas son requisito fundamental para brindar protección y seguridad, y en el caso de Colombia inteligencia brindaran la capacidad de priorizar los objetivos así como concentrar los esfuerzos en las áreas donde exista una gran probabilidad de éxito operacional. El intercambio de inteligencia con agencias nacionales y extranjeras traerá como resultado más oportunidades para golpear lar redes de narcotráfico de una manera más contundente. De igual forma, este tipo de centros de fusión le permitirá no solo ser más efectivos en el desarrollo de operaciones de interdicción, sino que ayudara a identificar los nodos sensibles y críticos de los grupos de narcotraficantes. Los golpes contundentes contra estos nodos sensibles de las organizaciones criminales no solo proporcionaran resultados estratégicos contra estos criminales, sino que les afectara su esquema organizacional, y de igual manera impedirá que se reorganicen o emerjan en un futuro cercano como organizaciones más complejas e hibridas tal como ha venido sucediendo a lo largo de la historia colombiana a medida que las autoridades van siendo exitosas contra las organizaciones existentes (34).

El intercambio de conocimiento paralelo a la integración de información no solo beneficiará a la instituciones nacionales, sino a sus contrapartes logrando así una mejor solución a los problemas conjuntos a través de estrategias coordinadas. El intercambio también facilita canales ágiles de flujo de información casi que en tiempo real. Más aun, las experiencias positivas de intercambio de inteligencia servirán a los servicios de inteligencia colombianos a reforzar y mejorar los canales de información que en un futuro pueden terminar siendo utilizados para aspectos diferentes a la lucha contra las drogas, por ejemplo para el manejo de Pandemias (35).

El General David Petraeus, comandante de las tropas aliadas en Afganistán en el 2011, hace referencia a que no fue fácil cambiar la mentalidad de las agencias que trabajaron bajo su comando en su área de responsabilidad, orientada a intercambiar y fusionar la inteligencia. Sin embargo, según él, una vez los servicios de inteligencia empezaron a cooperar, se dio como resultado producción de inteligencia de muy buena evaluación que hubiese sido difícil de imaginar en años anteriores.
Los centros de fusión de inteligencia bien concebidos no solo facilitarán el intercambio de informaciones útiles sino que mejorarán notablemente la capacidad de alerta operacional, que permitirá la colaboración interinstitucional y la capacidad de las unidades operativas de responder casi que de inmediato, incrementando así la efectividad de las operaciones de interdicción.
Tal como lo manifiesta el General Británico Rupert Smith en su libro “The Utility of the Force”, paralelo a una buena inteligencia vienen la exactitud y la capacidad de convertir los golpes contra el enemigo en una ventaja arrasadora (38).

La activación de los centros de fusión de inteligencia dedicados a la lucha contra el narcotráfico jugarán un papel importante en los esfuerzos de interdicción. La inteligencia debidamente fusionada facilita la identificación de actividades de contrabando en medio de negocios legítimos. Adicionalmente, estos centros brindarán más información concerniente a zonas de cultivos, producción, embarque, rutas, destinos, ubicación de caletas, y lo más importante, de cómo estos grupos están estructurados. Estos centros de fusión han de mejorar los resultados en las operaciones de interdicción en el territorio nacional y en la región.

En resumen, un cambio en la cultura del manejo de la inteligencia; integración y centralización de fuentes y medios de búsqueda; cooperación multilateral y el acompañamiento permanente de la inteligencia en el planeamiento y conducción de operaciones de interdicción son el camino a seguir en el desmantelamiento y neutralización de organizaciones narcotraficantes.

(1) (2) Rodrigo Rivera, «Seguridad para la Prosperidad» (Washington DC, Universidad de Defensa Nacional NDU, Febrero 4, 2011). Stavridis, James. Partnership for the Americas. Western Hemisphere Strategy and the U.S. Southern Command. Washington DC: Publicaciones Universidad Nacional de Defensa NDU, (2010), 100
(3) (4) Reporte Mundial de Drogas 2012 (Viena, Austria: Naciones Unidas, 2012). Felbab-Brown, Vanda. Shooting Up: Counterinsurgency and the War on Drugs. Washington DC: The Brookings Institution Press, (2010), 10

(5) Michael Reid, Forgotten Continent: The Battle for Latin America’s Soul (New Haven Conn: Publicaciones Universidad de Yale, 2007), 34.

(6) William Marcy, The Politics of Cocaine: How U.S. Foreign Policy has Created a Thriving Drug Industry in Central and South America (Chicago, Ill: Libros Lawrence Hill, 2010), 241.

(7) Alejandro Gaviria and Daniel Mejía, eds., Políticas Antidroga en Colombia: Éxitos, Fracasos y Extravíos (Bogota, Colombia: Universidad de los Andes, 2011), 458.
(8) Kevin Riley, Snow Job? The War Against International Cocaine Trafficking (New Brunswick, N.J.: Transaction Publishers, 9Rutgers, 1996), 208.

(9) Fraser, Douglas. General Douglas M. Fraser, Comandante Comando Sur de los EEUU. Testimonio ante el Comité de las FFAA en el Senado. Washington DC, (2010). http://www.southcom.mil/AppsSC/files/634038960550937500.pdf. 

(10) Stavridis, Partnership for the Americas, 82.

(11) Frank Cilluffo, Ronald Marks, and George Salmoiraghi, «The Use and Limits of U.S. Intelligence,» The Washington Quarterly, 12 (Diciembre, 2002), 67.

(12) Hulnick, Arthur. «What’s Wrong with the Intelligence Cycle.» Routledge Security Studies: Critical Concepts in International Relations 21, no. 6 (Noviembre, 2009): 28. http://media.routledgeweb.com/pdf/9780415456012/9780415456012.pdf.

(13) NDP 2 Publicacion de Doctrina Naval 2, Inteligencia Naval. Washington DC: U.S. Navy, (2007), 70 http://www.dtic.mil/doctrine/jel/service_pubs/ndp2.pdf.

(14)  Jeffrey Moore, Spies for Nimitz. Joint Military Intelligence in the Pacific War (Annapolis, MD: Naval Institute Press, 2004), ix.

(15)  Amanda Gookins, «The Role of the Intelligence in the Policy Making,» The SAIS Review of International Affairs 28.1 (Noviembre, 2008), 66.

(16) Cilluffo, Frank, Ronald Marks, and George Salmoiraghi. «The Use and Limits of U.S. Intelligence.» The Washington Quarterly, Invierno (December, 2002), 67.

(17) BobBrewin,»NewIntelligenceSharingStrategyShiftsfrom’NeedtoShare’to’ResponsibilitytoProvide’,»GovExec.com,

(18) Dieter Mahncke and Jorge Monar, International Terrorism. A European Response to a Global Threat? (Alemania: P.I.E. Peter Lang, S.A., 2006), 45.
(19) Jeff Jonas, «»Need to Know» Vs. «Need to Share» A Very Fine Line Indeed,»

(20) http://jeffjonas.typepad.com/jeff_jonas/2007/04/need_to_know_vs.html (2011).
Le Beau, John. «Intelligence and Counterterrorism: Examining the Critical Tools of Secrecy and Cooperation.» Cap. 3, In Toward a Grand Strategy Against Terrorism, editado por Christopher Harmon, Andrew Pratt y Sebastian Gorka. New York, NY: Mc Graw Hill, (2011), 195

http://www.govexec.com/dailyfed/0408/040408bb1.htm

(21)
Ford, Christopher, and David Rosenberg. The Admirals Advantage. U.S. Navy Operational Intelligence in World War II and the Cold War. Annapolis, MD: Naval Institute Press, (2005),

(22)  David Lambert, «Intelligence-Led Policing in a Fusion Center,» FBI Law Enforcement Bulletin 79, no. 12 (Diciembre, 2010), 3.

(23)  Moore, Spies for Nimitz, 5

(24)  Todd Masse, O’Neil Siobhan, and Robins Rollins, Information and Intelligence (Including Terrorism) Fusion Centers (New York,

NY: Nova Science Publishers, Inc., 2008), 1.
(25) Fusion Centers Guidelines. Developing and Sharing Information and Intelligence in a New Era (Washington: U.S. Departmento de Justicia, 2008).

(26) Intelligence Community Directive Number 902. Global Maritime and Air Integration (Washington DC: Office of the Director of 2N7 ational Intelligence, 2009), 2.

(27) Masse, Todd, O’Neil Siobhan, and Robins Rollins. Information and Intelligence (Including Terrorism) Fusion Centers. New York, NY: Nova Science Publishers, Inc., (2008),

(28)  Stavridis, Partnership for the Americas, 15.

(29)  The Cocaine Trade. Seventh Report of Session 2009 – 2010 (London: House of Commons. Home Affairs Committee, 2010), 76.

(30)  Kaiser Fung, The Hidden Influence of Probability and Statistics on Everything You do. Numbers Rule Your World (New York, NY: Mc Graw Hill, 2010), 35

(31)  Michael Reid and John Hewitt, Exploring Criminal Justice (Sudbury, MA: Jones and Bartlett Publishers, Inc, 2008), 126.

(32) Robert Murphy, «Problems and Progress in the Information Sharing,» in Can’t we all Get Along? Improving the Law Enforcement -Intelligence Community Relationship (Washington, DC: Universidad Nacional de Defensa e Inteligencia, 2007), 166.

(33) (34) The national Strategy for maritime security (Washington DC: U.S. departamento de seguridad interna, 2005) 17.

Binnendijk, Hans, and Richard Kugler. Seeing the Elephant. The U.S. Role in Global Security. Dulles, Virginia: Potomac Books,Inc, (2006), 155

(35) Sharon Dawes, Anthony Cresswell, y Teresa Pardo, «From the «Need to Know» to the «Need to Share»: Tangled Problems,

Information Boundaries, and the Building of the Public Sector Knowledge Networks,» Public Administration Review 69, no. 3 (2009), 393.

(36) David Petraeus, «Anaconda Strategy Vs Insurgents in Afghanistan» (Washington DC, Universidad Nacional de Defensa, Marzo 18, 2011).

(37) David Gompert, Irving Lachow, and Justin Perkins, Battle-Wise. Seeking Time-Information Superiority in Networked Warfare(Washington D.C.: National Defense University Press, 2006), 3.

(38) Smith, Rupert. The Utility of Force: The Art of War in the Modern World. New York: Random House, Inc, (2007), 169

Andres Eduardo Sandoval LunaCENTROS DE FUSIÓN, UNA RESPUESTA EFECTIVA EN LA LUCHA FRONTAL CONTRA EL NARCOTRÁFICO.

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